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Para 18 beneficiarios del Programa Paternitas Trabajo finalizó el curso de capacitación en soldadura, proyecto financiado, por el Gobierno de Chile, a través del programa Pro Empleo, de la Subsecretaría del trabajo. El objetivo consiste en ofrecer por una parte apoyo psicosocial, tanto a ellos como a su grupo familiar, por otra capacitar en oficios, para lograr la anhelada reinserción.

Es un proyecto inédito, en que personas que han estado largo tiempo de presidio, salen de las cárceles con beneficio diario a capacitación, para poder insertarse laboralmente, en esta ocasión la capacitación en oficio fue realizada por la Otec del Centro Chileno Francés de Formación y desarrollo Ltda.

El programa está destinado a entregar herramientas, para la reinserción laboral y social a personas privadas de libertad, en su mayoría adultos, entre 25 y 53 años, que han cometido diversos delitos como robos y hurtos.Cabe destacar que los cursos impartidos por profesionales duraron 4 meses, con un total de 230 horas de capacitación, incluido el apresto, donde deben someterse a la rigurosidad de un horario y cumplir responsabilidades frente a los profesores.

En la ceremonia estuvieron presentes los beneficiarios junto a su grupo familiar, directivos de la Fundación Paternitas; Padre Nicolás Vial y Consuelo Correa de Eguiguren, Rodrigo Landa Trepiana, Director Ejecutivo del Centro de Formación Instituto Chileno-Frances. Director Regional Subrogante de Gendarmería, Coronel Richard Oyarzun y María Eugenia Puelma, Seremi del Trabajo.

Además estuvieron presentes empresarios del área de la construcción, representando a Francisco Lorca Constructora estuvo Hernán Cornejo y Pedro Mardones representando a VERTEX. Todos coincidieron en su apreciación de expresarles a los beneficiarios sus felicitaciones por el comportamiento en este curso y destacaron la presencia de familias que los acompañaban y los han apoyado en todo este proceso de reinserción.

Por otra parte Francisco Muñoz Vargas habló en representación de todos los compañeros, destacó el trato digno que se la ha dado, e instó al grupo a proporcionarle un gran aplauso al profesor y formador en soldadura Raúl Rojas, por su gran dedicación y respeto.

El padre Nicolás Vial destacó que a través de esta instancia: “estamos logrado un espacio digno, para estas personas, en la sociedad chilena. Entregando herramientas para que sean y se sientan un aporte para su país”.

Con certificados en mano, varios de ellos expresaron su genuino deseo de cambiar al momento de encontrase en libertad, señalando que esto era una forma de sentirse seguros de sí mismos, más persona, y valorado, para poder así reinsertase a una vida laboral normal junto a sus familias y dejar el mundo del delito.