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A los dieciocho (18) años cometió su primer y único delito, robo con violencia, que no por ser primero y único no lo condujo a los laberintos horrorosos de la miseria y del profundo daño, de por vida, que marca de manera indeleble a quién entra a la cárcel. Estuvo 6 años y cinco meses preso y ahora cumple condena con beneficio, por buen comportamiento, esto incluye trabajar, o estudiar, dentro de la prisión particularmente él realizaba ventanas de aluminio y repujado en cobre.

Su padre delincuente, con reiteradas condenas, sin embargo él dice que viene de familia constituida, ya que todos vivían bajo un mismo techo, (padres, tres hermanos y una hermana). Su camino al delito fue motivado porque el papá -situación común de muchos padres que pertenecen a este segmento y propio de la ignorancia y de la falta de asertividad emocional, sin sospecharlo, lo precipitó al delito, a la droga y a los amigos indebidos. A temprana edad le exigía, con malos tratos, trabajar para mantener al resto de la familia, como él tenía antecedentes por robo, no encontraba trabajo y en muchas ocasiones no tenían que comer, aseguró Briones.

Jorge anhelaba progresar y estudiar: “quería ser alguien pero no tenía los medios”, recuerda, con dolor y tristeza. En su decir “querer ser alguien” fundamenta el origen del delito, ya que al carecer de los valores mínimos para reflexionar al respecto y además vivir en un ambiente de miseria, se coludieron las fuerzas que lo llevaron su triste destino.

Se sentía solo y prisionero en su casa y continuamente escapaba donde la abuela, quien le contenía con amor, afecto y comprensión. Se va creando el ambiente propicio para que las amistades, la droga, la falta de afectos lo lleven al camino de la delincuencia, a los 15 años.

Al pasar el tiempo va entendiendo que su progenitor quería lo mejor para él, sin embargo, la falta de formación, poco diálogo, ausencia parental y múltiples carencias, lo llevan a lo que hoy se arrepiente.

Se enteró del trabajo de Paternitas por un compañero de beneficio en la Cárcel de Colina y recurrió al “Programa Formando en Familia”, para que lo apoyaran y lo guiaran en este nuevo camino que quería emprender, alejado del mundo de la delincuencia. Hoy formó su propia familia, su pareja y la hija de ella, que tiene 3 años.

“Estoy en un proceso de reinserción social y laboral desde Paternitas y lo que más me ha gustado es que ahí no nos discriminan, por haber estado en la cárcel. Hoy hago “pololitos” y tengo el apoyo de mi madre y mi señora”, sin embargo como tiene antecedentes, no ha logrado encontrar un trabajo estable, para poder salir adelante.

Por ningún motivo quiere caer de nuevo a la cárcel, ya que asegura que su permanencia fue muy dolorosa, en muchos sentidos: “se pasa mucho frío, hambre, malos tratos, humillaciones y castigos injustos muchas veces”, ya pagué mi castigo y quiero una oportunidad para reintegrarme”, resaltó Jorge Briones.