Nuestros desafíos en programa de inserción de adultos 2017

Hasta el año pasado, nuestra experiencia estaba centrada en el trabajo con hombres cumpliendo condena en el sistema de cumplimiento penal cerrado, sin embargo este año tuvimos el desafío de integrar en el mismo proyecto a hombres que cumplían su condena en el sistema abierto y el sistema postpenitenciario ¿Cómo vivimos este proceso? ¿Qué aprendimos de esto? Soledad Ilabaca, líder del programa nos cuenta.

 

Quisiera comenzar señalando que nuestro programa tiene 3 hitos importantes a saber, la etapa de Selección de los beneficiarios, la etapa de Capacitación y la etapa de Inserción laboral y su seguimiento post inserción; contando todas ellas con el Acompañamiento psicosocial transversal.

Hasta el año pasado, nuestra experiencia estaba centrada en el trabajo con hombres cumpliendo condena en el sistema de cumplimiento penal cerrado (en reclusión), sin embargo este año tuvimos el desafío de integrar en el mismo proyecto a hombres que cumplían su condena en el sistema abierto (con medidas alternativas a la reclusión) y el sistema postpenitenciario (que cumplían en libertad condicional). Así nos embarcamos en este desafío con la esperanza de aprender a conocer el funcionamiento del sistema abierto y  postpenitenciario y sus respectivos usuarios, estableciendo las mismas metas que años anteriores para todos los perfiles de beneficiarios.

Y este desafío fue asumido no sólo por Fundación Paternitas y nuestro nuevo equipo técnico, sino por varias instituciones: Regional de Gendarmería en sus 3 modalidades de cumplimiento de condena y sus equipos técnicos asociados a cada uno, la Otec Romanos Capacita y los mismos usuarios junto a sus familias.  Para ello fue decisiva la superación del temor a través de la confianza de los caminos ya recorridos y trabajo previo, que junto al gusto por el aprendizaje y el logro, se transformaron en factores determinantes para avanzar en medio de la incertidumbre.

La confianza, la cooperación y la alegría permiten ajustar siempre nuestra postura durante el camino hacia un logro, nos da la plasticidad necesaria para readaptarnos momento a momento; permite movernos a pesar del miedo y sobrepasarlo desde el deseo. De modo contrario, podemos quedarnos estancados en el temor paralizante y con ello aumentar los sentimientos tan conocidos en este contexto: la impotencia, la alta frustración, la desconfianza, la separación, la exclusión y los temores en el fondo de todo esto.

Quisiera compartir el hecho de que el mismo desafío asumido nos hace volcarnos a maneras más eficientes de funcionamiento, y este año el programa se ha ido convirtiendo en su estructura en un ejercicio de integración. Dentro de la etapa de selección, cada sistema de cumplimiento aportó con sus ventajas para menguar las desventajas del otro. Y fue así como pudimos llegar a la cobertura total de 151 personas.

Dentro de la Etapa de Capacitación se experimentó agrupar en los cursos a beneficiarios provenientes en su mayoría de alguno de los tres sistema de cumplimiento, situación que sólo fomentó la disociación o separación entre los grupos; por lo que hubo a probar mezclar en los cursos a beneficiarios de todos los sistemas de cumplimiento: aquellos más jóvenes y que en su mayoría es su primera experiencia de capacitación y que provienen de sistema abierto; aquellos mayores, que en muchos casos han tenido capacitaciones previas o acceso al trabajo dentro de los centros penales y que provienen del sistema cerrado de cumplimiento; y aquellos que saliendo en libertad condicional han cumplido condenas en sistema cerrado y ahora se encuentran en libertad y han observado el hecho de que necesitan trabajar y las puertas no han sido fáciles de abrir para ellos.

El perfil es diferente, pero la integración resultó la mejor opción, la mayor regulación entre ellos y la menor tendencia a la separación. Con el último grupo graduado la última semana de noviembre, y nivelando sus clases aquellos que ingresaron tardíamente al curso, esperamos llegar a un total de 108 beneficiarios capacitados.

Si nuestro objetivo transversal es la integración y nuestro objetivo final la integración socio-laboral de nuestros beneficiarios, entonces el éxito no sólo es medible a través de los resultados, también es medible a través del aprendizaje entregado en el ejercicio. Valorar ambas cosas es también en ejercicio de integración. No olvidar el contexto trabajado y también evaluar la mejora  continua también es integración. Compartirnos las maneras que funcionan, también es integración. La cooperación de 3 puntos institucionales distintos (Gendarmería, Empresa privada y Fundación Paternitas como puente), es integración. Es conciencia de lo que se está haciendo y cómo.

Ahora en la tercera etapa del programa, principalmente abocada a la inserción laboral y su seguimiento, nos ajustamos nuevamente en nuestras funciones y nuestras metas, tal cual como un engranaje ajustado a un nuevo ciclo.

Si el programa mismo se transforma en sujeto de integración, y la dinámica interna funciona desde la vida y la alegría,  entonces el programa se transforma en un modelo de funcionamiento vivo que permite fomentar los mismos procesos de integración: organizar, observar los aciertos y desaciertos, mantener la alegría y la esperanza  para mirar de frente los propios temores y sobrepasarlos, e intentar caminos nuevos.

 

Gracias a todos.

Soledad Ilabaca U.

Coordinadora Programa Reinserción Socio-laboral Adultos

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