SANTIAGO, AGOSTO 2007.- Una intervención integral junto a la familia; la motivación y el cambio de hábitos proporcionando herramientas de cambio conductual, afectivo y espiritual, son algunas de las características propias del programa de reinserción social Paternitas Familia de Fundación Paternitas, las que han permitido obtener resultados de un 89% de contención de la reincidencia en la comisión de delitos entre sus beneficiarios.
Infractores de ley de nivel socioeconómico bajo y medio – bajo, que cuente con algún tipo de red de apoyo significativa (idealmente la familia) por más pequeña que sea, son los sujetos de atención de este programa que se creó en el año 2002 con el objetivo de acoger a personas en conflicto con la justicia y a todo su grupo familiar.
A cargo de seis abogados, dos asistentes sociales, dos psicólogos, monitores, profesores y el presidente de Fundación Paternitas, el Padre Nicolás Vial, Paternitas Familia favorece la inserción social a través del establecimiento de una nueva mecánica familiar. “Se favorece el vínculo afectuoso y digno donde se promueve la confianza y el reencantamiento del beneficiario con su propia persona: el reencuentro profundo con el sentido de su vida”, explica Victoria García – Huidobro, Psicóloga de Paternitas Familia.
Perfil del beneficiario
Este programa cuenta con experiencia en trabajo con adultos en su gran mayoría, como con adolescentes infractores de ley. A la fecha ha atendido a 741 beneficiarios directos, a más de 3 mil familiares, con un promedio cercano a cinco atenciones por persona. “Estos factores le dan un carácter expansivo a nuestro programa”, dice la profesional. Éstas contemplan asesoría y representación legal; orientación espiritual y tratamiento psicosocial.
Los beneficiarios del programa Paternitas Familia presentan inicialmente, entre otras características, poca tolerancia a la frustración, bajo control de impulsos y escasas normas de conducta. Existe una fuerte vinculación entre la comisión de delitos - especialmente los denominados contra las personas - y el consumo problemático de drogas (pasta base y marihuana en su mayoría). El 73% declara haber tenido problemas con el consumo de drogas y/o alcohol. Luego de la intervención de Paternitas Familia, de quienes han tenido relación con la droga, el 52% no ha vuelto a consumir, mientras que un 26% lo hace en menor escala.
La pobreza, la falta de oportunidades y una alta deseabilidad social, junto al hecho de estar insertos en una cultura delictiva, son otros de los factores fuertemente vinculados a la comisión de delitos. “Estas características nos obligan a que el tratamiento que les damos se ajuste a sus necesidades por lo que debemos implementar procesos diferenciados que se den en un marco de flexibilidad de la intervención”, explica la psicóloga.
Alcalá Consultores realizó entre los meses de junio y julio del presente año un análisis técnico de los resultados alcanzados por el programa Paternitas Familia.
Mediante una consulta directa al 10% de sus beneficiarios, la contrastación de datos en registros de seguimiento de la fundación y la sistematización del modelo de intervención por medio de talleres de trabajo con el equipo técnico del programa, se pudo constatar que el 89% de los beneficiarios consultados declaró no haber reincidido en conductas delictuales desde su ingreso a Paternitas Familia, los que llevan 9 meses desde que finalizó formalmente su intervención. De ellos, el 45% se encuentra trabajando y un 25% de este grupo lo hace de manera estable. De quienes se encuentran laborando, un 56% señala que esto se debe al apoyo efectivo recibido por la Fundación en el camino por encontrar un empleo. “Este punto cobra especial relevancia en un contexto país donde las redes de oportunidades disponibles y de calidad para personas en situación de exclusión social resultan todavía, y pese a los avances en la materia, insuficientes”, señala el sociólogo Mauricio Rodríguez, Director de Alcalá Consultores.
Existe una alta motivación por mejorar su condición de vida, lo que se expresa en la presencia de proyectos de vida asociados a finalizar el colegio, realizar estudios técnicos o profesionales y efectuar emprendimientos. El 82% tiene planes de trabajar en algo mejor; el 69% tiene planes de estudiar; el 63% tiene planes de que otros miembros de la familia estudien y un 70% tiene planes de tener un negocio propio. “Estos datos hablan del éxito de la intervención a nivel de sus resultados finales y de su sustentabilidad, lo que se ve reflejado en proyectos de vida concretos alejados de prácticas delictuales” recalca el sociólogo.
Los resultados también dan cuenta de la orientación familiar de la intervención del programa en cuanto a que un 60% expresa que la familia ha aumentado su nivel de compromiso con el beneficiario directo. Sobre el 90% de los casos constata impactos positivos de la intervención del programa sobre sus relaciones familiares.
Por otra parte, los usuarios declaran que el programa activa disposiciones motivacionales favorables - 62% siente que Paternitas Familia le ha ayudado mucho en mejorar su situación de vida-, en tanto, un 69% dice que se ha propuesto llevar una vida mejor, mientras que un 60% resuelve sus problemas de manera más controlada y tranquila.
“Se puede observar una alta valoración respecto del programa, lo que permite señalar que la intervención es exitosa por cuanto se hace efectivo lo consignado como claves del modelo de atención: vínculos, confianza, reciprocidad”, enfatiza Rodríguez. El apoyo a toda la familia(28%), el psicológico(30%) y el ser escuchado, al darles la posibilidad de hablar con sinceridad, aprender a resolver sus problemas y superar el pasado(31%), son los elementos más valorados por beneficiarios de Paternitas.